
PEREGRINACIÓN A LUJÁN DESDE RAMALLO: FE, ESFUERZO Y COMUNIDAD
Entrevista a Bruno Zucaro
La peregrinación a pie a Luján que lleva el nombre del padre Marcelo Zucaro volverá a realizarse durante el mes de octubre. La columna partirá desde la parroquia Santa Rosa de San Nicolás, pasará por Ramallo y continuará su recorrido hasta llegar a los pies de Nuestra Señora de Luján.
Para conocer las características de esta experiencia de fe y las actividades que realiza el grupo para sostenerla, en la mañana de Ramallo City dialogamos con Bruno Zucaro, hermano del sacerdote que impulsó la peregrinación desde Villa Ramallo en 1998: “Mi hermano, cuando estaba como vicario en Villa Ramallo, siempre trabajó en los barrios con los jóvenes y formó un grupo que hacía distintas actividades, misionaba en los barrios, hacía encuentros de jóvenes y una de las actividades era la peregrinación a Luján”, recordó Bruno.
La peregrinación ya se realizaba desde San Nicolás durante la década de 1980, pero con el crecimiento de la convocatoria cada comunidad comenzó a organizar su propia salida. Fue entonces cuando el padre Marcelo, conocido como “el Chúcaro”, impulsó la participación de los jóvenes de Ramallo y Villa Ramallo: “El Chúcaro lo que hizo fue formar un grupo de jóvenes y salir por primera vez como peregrinación propiamente de la ciudad de Ramallo y Villa Ramallo, como para darle ese espacio a los jóvenes del pueblo”, explicó.
Aquellas primeras experiencias fueron muy diferentes a la organización actual: “Hay varios peregrinos que todavía forman parte de esta peregrinación y que salieron en esa primera época, en el 98. Hay millones de anécdotas: salieron con colchones en mano, bolsa de dormir y un Rastrojero que les hizo el apoyo. Era muy distinto a lo que es ahora”, relató.
Cuando el padre Marcelo fue trasladado a San Nicolás, decidió conservar el recorrido por Ramallo: “Para que no quedara Ramallo sin su peregrinación, lo que hizo fue empezar a salir desde donde estaba en San Nicolás, pasar por Ramallo y continuar el camino que habían hecho con los jóvenes”, señaló Bruno.
Actualmente, la peregrinación parte desde la parroquia Santa Rosa de San Nicolás. La columna lleva el nombre del padre Marcelo Zucaro y, aunque inicia su marcha en esa ciudad, continúa siendo identificada como la peregrinación de Ramallo.
La salida se realizará el primer domingo de octubre y la llegada a Luján está prevista para el segundo domingo del mismo mes: “Es la fecha histórica que ya tenemos fija todos los años, toda la Diócesis de San Nicolás. Nosotros, como para llegar por los tiempos, salimos el primer domingo de octubre”, explicó.
El recorrido incluye una primera parada en Ramallo, donde se suman los peregrinos de nuestro distrito. Después continúa por La Violeta, Arrecifes, Carmen de Areco, San Andrés de Giles y Carlos Keen, antes de llegar finalmente a Luján: “Ahí nos juntamos todas las peregrinaciones, 16 columnas, en una fiesta masiva. Tenemos un punto de encuentro y entramos todos juntos a Luján, a la misa organizada para la Diócesis por el obispo”, detalló.
Durante ocho días, los peregrinos recorren un promedio de 30 kilómetros diarios. Bruno describió la experiencia como una convivencia comunitaria atravesada por el cansancio, la fe, la alegría y el compañerismo: “Prácticamente se forma una pequeña comunidad donde pasás por todos los estadios. Ya el tercer día empezás a sentir el cansancio, fastidio, a veces te enojás con el de al lado por cuestiones que vos no entendés. Es como la vida misma: pasás por todos los estadios, alegría, ‘¿qué estoy haciendo acá?’, ‘¿por qué hago esto?’”, expresó.
Sin embargo, aseguró que la llegada transforma todo el esfuerzo realizado: “Cuando se llega a Luján, ahí es donde se te cae toda la estantería. Yo siempre les digo: esperen al último día. Llega un momento en que querés tirar todo, pero para eso está este grupo de jóvenes que organiza, para darles apoyo y que puedan llegar a destino, a los pies de María, que es lo importante para nosotros”.
Para Bruno, la peregrinación excede ampliamente el acto de caminar: “Son más los días de alegría y compañerismo. Te encontrás con vos mismo y convivís con gente completamente distinta. La peregrinación es más allá de caminar; caminar tiene otro sentido. Es como un retiro espiritual distinto a todo. Es la vida misma: en una semana son 30 años”, reflexionó.
El grupo está integrado por entre 10 y 15 peregrinos que participan todos los años y trabajan durante los meses previos para afrontar los gastos de alimentación, alojamiento y logística: “La idea nuestra es que no se cobre por caminar. Queremos que la gente venga a participar, a llevar su promesa, su pedido o su agradecimiento. Nosotros durante todo el año trabajamos para solventar todos los gastos que conlleva una peregrinación”, explicó.
En ese marco, el sábado 8 de agosto realizarán un Té Bingo en el Centro Misional Sagrada Familia, ubicado en Salta 1055 de Ramallo Pueblo. La actividad comenzará a las 15:00 y tendrá como objetivo recaudar fondos y difundir la peregrinación: “La idea es compartir un día. Va a haber té, tortas para comer y un poco de diversión con el bingo. La finalidad es recaudatoria, pero también es pasar un buen momento”, señaló Bruno.
La tira tendrá un valor de $5.000 e incluirá una consumición de té y torta. Durante la tarde se realizarán distintos bingos con premios y, cerca de las 18:00, tendrá lugar el bingo final.
Además, será una oportunidad para que las personas interesadas conozcan al grupo y puedan sumarse a la caminata de octubre: “La idea es que venga la gente, nos pregunte y ver si alguno quiere participar de la peregrinación. Queremos que cada vez sumemos más peregrinos y podamos seguir con este movimiento”, sostuvo.
“Lo que más nos interesa es que la gente nos conozca. Hay mucha gente en Ramallo que no sabía que había una peregrinación. La idea es que se acerquen, nos conozcan y ojalá pueda participar la comunidad”, concluyó Bruno Zucaro.