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RAMALLO SUMA HERRAMIENTAS PARA CONTROLES VIALES

Refuerza la lucha ante el descontrol de las motos

RAMALLO SUMA HERRAMIENTAS PARA CONTROLES VIALES

Refuerza la lucha ante el descontrol de las motos

En la mañana de Ramallo City dialogamos con el subsecretario de Seguridad, Lautaro Correa, quien brindó detalles sobre la reciente incorporación de un alcoholímetro y un alómetro para el distrito, y se refirió además a una de las problemáticas que más preocupa a los vecinos, el descontrol de motos, las maniobras peligrosas y los ruidos molestos en la vía pública.

En primer lugar, Correa aclaró la diferencia entre ambos dispositivos: “La diferencia del alómetro al alcoholímetro es que el alómetro para agilizar lo que es el tránsito. Detecta el alcohol en el aliento sin necesidad de pipeta ni de imprimir ningún papel. Es un sistema muy ágil. Si da positivo se hace el control con el alcoholímetro que mide con precisión el nivel de alcohol en sangre”.

En cuanto a la implementación de controles, el subsecretario confirmó que comenzarán de inmediato: “Hoy nos reunimos en la comisaría con todos los titulares para coordinar el operativo y comentarles cómo funcionan los equipos”.

Además, anticipó cómo se organizarán: “La idea es hacerlo en las localidades en diferentes días, con las distintas fuerzas policiales. Y realizarlo en distintos lugares para que no lo esquiven”.

Consultado por la situación de las motos, Correa fue contundente: “Es una problemática que venimos teniendo y la venimos padeciendo”.

El funcionario describió la dificultad operativa que enfrentan: “El inconveniente es que te aparecen todas de golpe. Salís a hacer el operativo y no aparecen, se levanta el operativo y vuelven a aparecer a las 2 o 3 de la mañana, que es cuando mayor conflicto tenemos”.

También explicó cómo se mueven los grupos: “Hacemos un operativo en el centro y se nos van a hacer picadas al camino negro. Salimos para allá y se nos van al camino de la costa. Es andar atrás de ellos”.

Ante la imposibilidad de persecución, destacó el uso de tecnología: “La semana pasada con el Centro de Monitoreo logramos localizar seis o siete motos con los propietarios y ya pasamos toda la actuación al Juzgado de Faltas para poder hacer allanamientos”.

En la misma línea, señaló: “Es la única forma, porque no se puede perseguir a nadie. Por eso dejamos de convocar al UTOI, porque los salían a correr”.

Sobre los secuestros recientes, detalló: “El fin de semana secuestramos 6 motos con caño de escape libre que estaban haciendo picadas cerca de Cabalén”.

Uno de los puntos que más llamó la atención es el perfil de los infractores: “Hoy la mayoría tiene patente y la mayoría son motos nuevas y caras, como Honda Wave, Honda Crypton, Yamaha Crypton”.

Y agregó una dificultad clave: “A veces no se puede hacer el secuestro porque tienen todos los papeles. Si no tenés la filmación de la maniobra peligrosa, no la podés secuestrar”.

En cuanto a las sanciones, Correa explicó un cambio importante en la política local: “Decidimos junto con el Juzgado de Faltas que no se haga más tarea comunitaria y que paguen la multa, que les duela el bolsillo. Antes hacían tarea comunitaria, a veces ni siquiera los chicos sino los padres, y a la semana la moto volvía a estar en la calle haciendo lo mismo”, agregó.

Sobre el perfil de los conductores, indicó: “Hay un mix, hay muchos menores y hay mayores también, mayores de 30 años en algunos casos”.

Finalmente, Correa confirmó que avanzan con la compactación de motos secuestradas: “Tenemos entre 70 y 80 motos para compactar”.

Y dejó un dato que genera incertidumbre: “Hay muchas motos nuevas que no las retiran. Una multa puede salir un millón de pesos, pero la moto vale tres o cuatro millones. Es raro eso también”.

Mientras tanto, los operativos continuarán y desde el área de Seguridad aseguran que la combinación de controles, sanciones económicas y monitoreo será clave para intentar ordenar una problemática que, según reconocen, “se viene padeciendo” en todo el distrito.

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