
MARÍA MOREYRA: “SI A MI HIJO LE PASA ALGO HAGO RESPONSABLE A LA POLICÍA DE ESE TURNO”
Presunto abuso policial en Ramallo.
En los estudios de Ramallo City, una vecina de la ciudad, María de los Ángeles Moreyra, domiciliada en Jujuy 1064, realizó una fuerte denuncia pública y pidió expresamente que su testimonio sea difundido. La mujer relató una situación que calificó como “muy fea”, ocurrida durante la madrugada, y que tuvo como protagonista a uno de sus hijos y a personal policial.
Visiblemente afectada, Moreyra comenzó su relato explicando su estado emocional: “No me encuentro sinceramente muy bien. Tengo la voz temblorosa. Pasé por una situación muy fea”. Además, remarcó que el episodio impactó gravemente en su familia, en especial en su madre de 80 años: “Tuve miedo de que mi mamá se me muriera en ese momento, de la desesperación que le había agarrado por miedo de lo que estaba viviendo mi hijo”.
Según su testimonio, todo comenzó alrededor de las 3 de la madrugada en la zona de Cotram, sobre Ruta 51. Allí, su hijo Francisco Carlos Manuel Martínez habría mantenido una discusión con su pareja, Macarena Leguizamón. “Ellos están dentro del auto charlando y en un momento ella le quita la llave del auto y se baja. Entonces mi hijo sale detrás diciéndole “Macarena, ¿dónde vas?, si te querés ir, andate pero devolveme la llave del auto”. Según el relato de María, en ese momento se hizo presente en el lugar la Patrulla Preventiva y le preguntan a Macarena si está bien a lo que responde que sí, que solo fue una discusión de pareja.
Luego, lo que se deduce fue un alerta del área de Monitoreo a la Policía por un supuesto caso de violencia de género, María señaló que: “Aparecen un montón de patrulleros y lo comienzan a agredir a mi hijo” y agregó que los móviles lo fueron cerrando hasta que su hijo llegó a su domicilio, a bordo del auto al que también se había subido Macarena.
María reconoció que en el momento que aparece la Policía, su hijo debió haberse puesto a derecho y haber bajado del auto pero, “Tenía el auto sin hacer la transferencia a nombre de él y entonces lo hizo por no perder el auto”, manifestó.
Uno de los puntos más graves de la denuncia es el ingreso policial a su vivienda sin orden judicial. “Entraron a mi casa y la sacaron de los pelos a ella”, afirmó, refiriéndose a la joven, quien, según dijo, fue retirada de una habitación por dos mujeres policías. “Incluso le arrancaron un mechón de pelo”, agregó.
La situación se tornó aún más violenta cuando su hijo intentó evitar que se la llevaran. “Mi hijo no les estaba pegando, solamente quería abrir la puerta del patrullero”, explicó. En ese momento, denunció la intervención de un civil: “Uno que no es policía me lo agarra del cuello a mi hijo, me lo levanta y le quería dar con una piedra”.
Moreyra aseguró que tuvo que interponerse físicamente para evitar que siguieran golpeándolo. “Si le querés pegar a mi hijo, vas a pasar por encima de mí”, dijo que le expresó a uno de los efectivos. También relató que su madre presenció todo: “Casi me la matan a mi mamá de un infarto ahí en ese momento”.
La vecina cuestionó duramente el procedimiento y planteó una contradicción central: “Si ella era la damnificada, ¿por qué la llevaron a ella detenida y por qué no llevaron a mi hijo?”. Según su relato, su hijo nunca fue detenido y la joven terminó privada de su libertad, pese a ser señalada inicialmente como víctima.
Moreyra también denunció amenazas posteriores: “Escuché cuando un policía le dijo a mi hijo que cuando lo encontrara lo iba a hacer sonar”. Frente a esto, fue tajante: “Si a mi hijo le pasa algo, hago responsable a la policía de ese turno”.
Finalmente, la mujer pidió que se investigue el accionar del civil, empleado de la Patrulla Preventiva, a quien señaló como agresor: “No tiene ningún derecho a levantarle la mano a nadie. Pido que esta persona sea restringida de un lugar público”.
Antes de cerrar la entrevista, reclamó transparencia: “Yo lo único que pido es que se muestren las cámaras, porque las cámaras son las que van a decir la verdad”, y concluyó con un mensaje contundente: “En los lugares públicos necesitamos gente que nos proteja y no que nos maltrate”.
La denuncia fue realizada al aire en Ramallo City y, según adelantó Moreyra, su hijo presentará una denuncia formal en Fiscalía en las próximas horas.