
“HAY VIOLENCIA EN LAS ESCUELAS Y LAS RESPONSABLES SON MARCELA MORÉ Y ALEJANDRA SIGNO”
Vanesa Cañón, secretaria general de UDOCBA.
En el estudio de FM 95.5 Ramallo City, la secretaria general de UDOCBA Ramallo, Vanesa Cañón, expuso una serie de denuncias que, según planteó, arrastran más de una década en el distrito. La dirigente gremial aseguró que existen incompatibilidades horarias y funcionales en cargos de conducción, protocolos de actuación que no se activan ante situaciones de violencia escolar y una gestión pedagógica sin proyecto distrital serio. “No es nuevo, vengo denunciando desde 2011”, sostuvo.
Cañón ubicó en el centro de sus denuncias a la inspectora distrital Alejandra Signo y a la inspectora regional Marcela Moré. “A vos te dan todas las herramientas y los recursos humanos para que la cosa funcione, pero algo no está funcionando. Además, hay un plan de prevención de situaciones conflictivas y ahí están todas las pautas de si, por ejemplo, un chico se autolesiona. La escuela lo cumple. Lo que no se cumplen es al momento de resolver el conflicto y el conflicto sigue, no articulan y no trabajan con la familia. Ahí es donde se produce el quiebre; cuando les toca funcionar a los inspectores, ahí no funciona”, afirmó.
La referente de UDOCBA describió lo que considera un esquema doble de funciones en el que, dijo, se mezclan cargos provinciales con responsabilidades municipales: “En su momento, Moré asumió como inspectora de Psicología y, a la vez, ocupó una Dirección en el Municipio. Son 7 horas en Educación y 6 horas en la órbita municipal. Aun suponiendo cumplimiento absoluto, se rozan o superan los límites diarios establecidos. Y en la práctica, esas horas no se cumplen”.
A ese cuadro sumó el caso de Signo, a quien atribuye tres cargos simultáneos (en Salud provincial - CPA, la Inspección Distrital y horas en el Instituto Ramallo como profesora) con “imposible cumplimiento real”. Cañón habló, en términos jurídicos, de incompatibilidad horaria y funcional, mal desempeño y robo al fisco. “A un docente que se pasa 15 minutos entre cargos, le hacen un apercibimiento”, comparó.
El capítulo más sensible de la entrevista pasó por los protocolos ante violencia, acoso y situaciones complejas dentro de las escuelas que pareciera ser que, si bien existen, no se aplican como corresponde. “Se firman actas, se llenan planillas, esa planilla va y viene del distrito hasta región pero las inspectoras no están cumpliendo con el rol, porque cuando vos resolvés conflictos dentro de la comunidad y los resolvés mal, es esto lo que pasa; como padre también me pondría mal y saldría a la calle si a mi chico le pasa algo en la escuela”, remarcó. Y sostuvo: “En las escuelas hay violencia porque la escuela es el espejo de la sociedad en la que estamos viviendo. Hay violencia y las responsables son Moré y Signo porque son las encargadas de bajar la política educativa dentro de las escuelas”.
La dirigente recordó que, tras la pandemia, la Provincia amplió equipos de orientación escolar y promovió mesas interjurisdiccionales. “El señor gobernador Axel Kicillof creó más de 15.000 puestos de trabajo para los equipos de orientación escolar. Casi todas las escuelas tienen gabinete. Y además tiene un equipo distrital y el servicio local. Hay un montón de actores. Pero no funciona porque las directivas de estas dos señoras son otras. Ellas no están haciendo que funcione como corresponde”, señaló Vanesa Cañón.
Haciendo referencia puntual a los casos de padres que han decidido visibilizar las problemáticas que se dan en distintos establecimientos, Cañón subrayó que esos padres no están yendo sobre los docentes o directivos pero que hay mucha desinformación: “La cara visible en la escuela es la directora y el docente que son los que tratan de contener, como pueden, a los padres. Entonces, a nosotros, como gremio nos consultan cuando sucede algo en la escuela y les decimos si hicieron el acta, si hablaron, les vamos informando los pasos a seguir. Pero después viene la inspectora y le dice, "No, eso no", “No, este chico tiene problemas, vamos a sugerirle a la madre que lo cambie de escuela.” Esa es la nueva y se está dando en primaria. No sé la señora Idone, que es la inspectora de primaria, ¿a dónde rindió? Porque al pibe no se lo saca de la escuela, al contrario. Hablamos del sentido de pertenencia, de que se creen lazos, de la empatía, de lo que le está sucediendo al chico. ¿Dónde queda todo eso?”
Las denuncias de Cañón, que algunas son de 2011, no han progresado y, según entiende ella “es porque (Signo y Moré) están acomodadas políticamente, eso está claro. Por eficacia y eficiencia no están. A ellas las hago por responsables de las situaciones educativas de Ramallo”.
Cañón admitió que sus denuncias le valieron cuestionamientos: “Me dicen ‘denunciadora serial, te menosprecian. Pero no me importa. Voy a seguir luchando por las cosas que considero que son justas. Nos merecemos vivir bien, sin corrupción. He sufrido persecución ideológica, sindical y lo sigo sufriendo porque denuncio. Pero no me van a hacer callar. No voy a callarme. Porque todas las cosas que vea que están mal las voy a seguir denunciando. Y yo, ante todo, me debo a mis afiliados, que son los docentes y los directivos que la están pasando mal adentro de las escuelas y por eso estoy acá y doy la cara”.