
“¿ES UN CORRALÓN O ES UN DESARMADERO CLANDESTINO?”
Denuncia que le devolvieron rota la moto secuestrada en Ramallo.
Una vecina de la ciudad de San Nicolás denunció públicamente una situación que, según su relato, la dejó “indignada” y con la decisión tomada de acudir a la Fiscalía. Se trata de Mariela Jorge, quien aseguró a través del micrófono de Ramallo City que, tras cumplir con todos los requisitos legales para recuperar una moto secuestrada en Ramallo, el rodado le fue entregado en condiciones muy distintas a las originales.
En diálogo con nuestro medio, Mariela explicó que el hecho se remonta al pasado 15 de enero, cuando su hijo se trasladaba hacia Ramallo y sufrió la pinchadura de una rueda. “El día 15 de enero mi hijo va para Ramallo, se le pincha la moto, entonces un amigo lleva la moto para no ir los dos caminando, la lleva para Ramallo para buscar una gomería. Obviamente lo ven en una actitud sospechosa a este chico y lo para Tránsito y le retira la moto”, relató.
La entrevistada aclaró que comprendió el procedimiento: “Entiendo que si ha habido alguna infracción obviamente había que cumplir con los recaudos legales”. Según explicó, el conductor era menor y no tenía la documentación encima, por lo que la moto fue secuestrada.
A partir de allí comenzó, según sus palabras, un extenso derrotero administrativo. “Llevé toda la documentación de la moto, el seguro, los papeles, porque la moto era una moto legal”, detalló.
Sin embargo, indicó que cada vez surgía un nuevo requisito: “Siempre faltaba algo, enfrente hay una librería que pueden ser testigos de todas las veces que crucé a sacar fotocopia”. Incluso debió realizar la transferencia del vehículo y regresar con el infractor para completar el trámite.
Tras casi un mes de gestiones y cuatro viajes desde San Nicolás, finalmente le informaron que podía retirar la moto. Pero la sorpresa llegó al verla.
“Cuando bajamos la moto ya el asiento no era; era un asiento todo roto, todo desarmado. El fondo del asiento de mi hijo era negro, este es blanco, todo roto”, sostuvo.
Pero la situación no terminó allí. “Me dice mi hijo: ‘pero acá me falta el burro de arranque’. El mecánico que nos acompañaba en ese momento dice: ‘sí, no tiene el burro de arranque’”, afirmó. Según describió, también encontraron el tambor de la llave dañado y cables cortados: “El tambor de la llave está todo roto. Al costado han hecho masa para ver si arrancaba. Cuando le sacan la cacha del costado para ver qué pasaba con la batería, nos encontramos con que están todos los cables cortados. Ahí mi hijo se pone a discutir y pregunta si es un corralón o es un desarmadero clandestino. Esas son las irregularidades de la moto”.
La moto en cuestión es una CG Titan 150 que, según la propietaria, estaba en perfecto estado: “Estaba impecable. La moto fue andando a Ramallo”.
Mariela contó que desde el corralón le ofrecieron dejar la moto para “hacerse cargo”, pero se negó: “Vos eras el responsable de la moto cuando me la secuestraste. Me devolviste migajas”, expresó.
Finalmente, decidió no dejar el vehículo y retirarse. “Armamos la moto como pudimos y nos vinimos. De a ratos andaba y de a ratos no”, contó.
Mariela confirmó que realizará la denuncia penal: “Yo hoy voy a proceder. Obviamente voy a ir a la Fiscalía y voy a denunciar el hecho”. Además, aseguró que solicitó acceso a las cámaras del corralón pero le dijeron que allí no hay cámaras.
“Hay algo que no está funcionando”, concluyó Mariela, visiblemente afectada por la situación.