
El fracaso de una sesión le anticipó a Kicillof el difícil camino que le espera para aprobar el presupuesto
LA PLATA.- El gobernador Axel Kicillof está furioso con la oposición. En particular con el PRO y su líder, Mauricio Macri. Los intentos de acuerdo que hasta ahora indagó con la Unión Cívica R...
LA PLATA.- El gobernador Axel Kicillof está furioso con la oposición. En particular con el PRO y su líder, Mauricio Macri. Los intentos de acuerdo que hasta ahora indagó con la Unión Cívica Radical, para tener gobernabilidad en temas sensibles para las arcas de esta provincia, se esfumaron con la negativa del bloque de Juntos a votar divididos una ley de reparación para la Caja de Jubilados del Banco Provincia. Fue una advertencia negativa para una discusión mayor pendiente: el futuro de los proyectos de ley de Impositiva y del Presupuesto, que ni siquiera pudieron tomar estado parlamentario al caerse hoy la sesión en la Cámara de Diputados.
Cada vez más complicado en la Legislatura, el gobierno de Kicillof deberá atender reclamos millonarios de los intendentes para avanzar con la votación del Presupuesto y la Ley Impositiva 2023.
Hoy la oposición dejó un mensaje claro: si se los ataca, en público, no tendrá dinero fresco que el gobernador exige en un año electoral. La negativa a votar una ley que, según el gobernador, podría evitar a la provincia un desembolso por 400 mil millones de pesos para respaldar a la caja de Jubilaciones del Banco Provincia fue, ante todo, un aviso. Fue, además, una respuesta ante un ultimátum que había lanzado el gobernador el lunes en conferencia de prensa.
“Si Macri quiere jugar al halcón, que lo haga en otro lado, no en la Legislatura de la provincia de Buenos Aires”, dijo en el inicio de la semana el gobernador poco antes de recibir a Máximo Kirchner. Fue en una conferencia de prensa donde se refirió a la negativa de los legisladores de Juntos a votar reformas a una ley de jubilación del Banco Provincia. Kicillof trabajaba hasta entonces en un acercamiento político con el radicalismo, finalmente frustrado.
La resistencia a aprobar esta ley está centrada en el rol del PRO. “Si no están dispuestos, que levanten la mano y voten en contra: hoy no tenemos ley”, se quejó Kicillof, en un abierto desafío a la oposición, tras responsabilizar a Macri por instruir a los legisladores de obstruir esa ley.
El proyecto de ley de la Caja de Jubilaciones del Banco Provincia pierde estado parlamentario en febrero. Entonces se caen los dictámenes de las cuatro comisiones.
Si no hay ley y no se aprueba la reforma, la provincia tiene que capitalizar el banco en 400 mil millones de pesos para afrontar el déficit de esa caja de jubilaciones por una reforma aprobada en el gobierno de María Eugenia Vidal, dijo el mandatario bonaerense.
Hoy Kicillof siguió con el presidente de la Cámara de Diputados, Federico Otermín, las intentos fallidos para tener una sesión que respalde su proyecto. Fue un prólogo sombrío de la negociación que se viene por el presupuesto y la ley impositiva.
Sin mayoría propia en la Legislatura la negociación que exigen los alcaldes comprende no sólo un Fondo de Infraestructura Municipal también un Fondo de seguridad, actualización de deudas de IOMA y adelantos del tesoro. En suma: unos 86 mil millones de pesos, la cifra inicial que aspiran a negociar además de reformas a los proyectos.
Kicillof giró los dos paquetes de leyes sin acuerdo previo con la oposición, que tiene la mitad de los votos en el Senado y que ya planteó que no votará a libro cerrado ninguna norma. En en Senado el Frente de Todos y Juntos son paridad. Pero en Diputados el panorama está más fragmentado y la oposición ya demostró hoy que tiene poder de veto claro.
En la Cámara baja el Frente de Todos tiene 42 legisladores; Juntos tiene 41, Avanza Libertad dos, Frente de Izquierda de los Trabajadores dos, y hay cinco legisladores díscolos. Pero Kicillof necesita dos tercios de los votos para aprobar un nuevo endeudamiento.
Kicillof presentó en la Legislatura de la provincia de Buenos Aires un proyecto de presupuesto que prevé gastos por más de 6,9 billones de pesos, con un déficit primario de 81 mil millones y un déficit financiero de 249 mil millones.
Envió en el mismo paquete la Ley Impositiva para 2023. Los alcaldes quieren que se establezca un tope la actualización de las categorías más altas del inmobiliario, que ronda el 40 %, pero las últimas tres categorías podría llegar hasta el 68 % -sólo en el 8 % de las propiedades de mayor valuación fiscal-. La oposición quiere negociar el tope que regirá incluso en los tramos más altos de los impuestos.
Las exigencias de la oposición deberán ser atendidas: para tomar crédito por 168 mil millones de pesos el gobierno necesita dos tercios de los votos de los legisladores.
Pero la oposición mira con atención los números que presentó el gobernador: según un estudio que circula en oficinas opositoras hay varios ítems de gastos que Kicillof pretende incrementar en el próximo presupuesto que son observados con desconfianza. Por ejemplo: la asignación para la jefatura de asesores del gobernador que tiene asignados 1.702,3 millones de pesos. Esto es una variación del 471 por ciento respecto del último presupuesto.
Las explicaciones que dieron hasta ahora el Director General de Cultura y Educación y el ministro de Salud, Nicolás Kreplak, no parecen conformar a los opositores que esperan una nueva visita del ministro de Hacienda y Finanzas Pablo López, luego de la presentación macro que realizó en el Anexo de la Cámara de Diputados.
Los legisladores opositores ya tuvieron una primera reunión con el jefe de Gabinete, Martín Insaurralde. Ahora esperan que se reformen algunos de los ítems del presupuesto, caso contrario el proyecto más amplio del gobernador para 2023, tampoco tendrá quórum.